sábado, 25 de mayo de 2013

mentiras y apariencias


  Si una vez estuviera loco no iría al siquiatra, para qué, para que me diga que estoy zumbado y que me tome esto y lo otro. Para que le explique mi vida, yo no le explico la vida a nadie que no sea un amigo, una amante o la camarera que el otro día me invitó a abandonar el local por decirle que sus ojos son lo la cosa más bonita que he visto.
 Mi padre fue siquiatra, mi madre es siquiatra, mis hermanos son siquiatras, ¿y qué soy yo? No, no lo digan por favor, reprímanse, o si lo dicen, que sea en voz baja. Lo admito me equivoqué, no era una vocación era una violación. Mi padre que no descanse jamás, me convenció, me lo dejó claro, yo no servía para nada más. Le hice caso y la jodí. Tengo reconocimiento, viajo dando conferencias, me pagan bien, follo con putas finas. Pero dentro de mi no hay nada, absolutamente nada. Lo cambiaría todo, le daría la vuelta. Mi sabiduría es ficticia, mis emociones, incluso mis amores más intensos. No puedo amar, no puedo emocionarme, no puedo, estoy vacío.
  Si una vez estuviera loco no iría al siquiatra, si una vez están locos no vayan al siquiatra, saquen partido de la lucidez de la locura. Pero aún así si deciden ir al siquiatra no me llamen, todo lo que les diré es mentida, les recetaré cinco potes de pastillas y hasta la semana que viene.
  Pero si me lo permiten vuelvo a la camarera, si a la misma que me echó del bar. Bueno no me echó del bar por hablar de sus ojos, les he mentido, no se enfaden por favor, que pasa usted no ha mentido jamás, piense un momento en su última mentida, piense, le dejo tiempo…¿Ya está?, bien continuo, la camarera me echó por que le dije que la amaba, cuando no la amé nunca, ni a ella ni a nadie. Ella lo sabía por eso se deshizo de mi. Por eso me voy a una isla que he encontrado en medio del océano, que tontería acabo de decir: “…en medio del océano…” Qué isla no está en medio del océano.
  Como les decía, me voy a una isla desierta, donde solo habita el viento y los días nublados. Donde no tendré que dar cuentas a nadie, ¿estoy huyendo?, si tienen toda la razón huyo de mí, no me soporto. Seré el nuevo farero, la relación más cercana que tendré con mi especie será la potente luz del faro guiando a los capitanes. Con eso me basta, es suficiente, al menos no tendré que aguantar a ningún siquiatra más, ni siquiera a mí.

3 comentarios:

Gladys Guerra Barbaran dijo...

Que podria hacer una loka siguiendo a un loko por estos lados???
Como me encanta lo que escribes!!!!!!

Gladys Guerra Barbaran dijo...

Me encanta este tipo de lokura.... Esa lokura con sensatez que tiene un delicioso sabor a irreverncia...

Anónimo dijo...

me gusta!!