viernes, 30 de septiembre de 2011

Hay un gesto tuyo
que sin lo sepas
me entusiasma

te sigo
sé lo que te gusta
el mar las tapas
los morenos delgados
los coches pequeños
comprar en el mercado
estar en una terraza hasta las tantas
actuar en un pequeño escenario

a veces nos cruzamos
y no me atrevo a mirarte
me siento a tu lado
mientras compartes una volldam
junto un viejo escaparate de amigos
disimulo leer las etiquetas de las rebajas
soy así
sin que lo sepas

cuando llegas a casa por la noche
te estoy esperando en el balcón
te pones el pijama
mojas las plantas
llamas a tu madre
cenas con una peli subtitulada

te acuestas tarde
yo te espero en la cama
e imagino un gesto tuyo
que me entusiasma
aunque compartas la realidad
con un moreno delgado

sábado, 10 de septiembre de 2011



Hay cuatro negras ninfómanas que me quieren violar, dicen que es para vengarse de los blancos. Me tienen atado a una silla grande de madera. Les intento explicar que aunque parezca blanco no lo soy, que soy moro, quiero decir, medio moro. Pero no cuela, peor aún la lío más, me toman por un terrorista musulmán, la negra más gorda, que creo que es la jefa, me dice que no sólo me van a violar, si no, que después me tiran al lago.
No me importa que me violen, quitando a la gorda, las otras tres están buenas, pero lo del lago no es admisible de ninguna manera. Les digo que no soy musulmán, que soy católico como ellas y que si me quieren sodomizar no hay problema ya estaba acostumbrado con mi ex. Pero que lo del lago por favor que no, que me secuestren y violen todo lo que quieran. Ni caso, la gorda es la primera, me rompe la camiseta, me pega un par de hostias, me araña las costillas con el rimel de los ojos. Yo que me empalmo con cualquier cosa ya estoy apunto, la tía se pone encima, joder como pesa, sube y baja como una bestia rabiosa, me está aplastando la cadera, me zarandea los hombros y me insulta, a pesar de todo le digo que me dé un respiro que me corro, entonces la gorda para, me pilla la cabeza con las manos y me dice que como me corra me corta los huevos, la amenaza parece seria por lo que intento distraerme pensando en la duquesa de alba, parece que da buen resultado, aguanto como un jabato, pero a la media hora se me desempina, no puedo más, he perdido el ritmo y el dolor de cadera y huevos empieza a ser insoportable, la gorda se enfada, se pone como loca, me golpea sin cesar hasta que una de las compinches la detiene y le dice algo al oído, menos mal al menos una tiene escrúpulos. La gorda se aparta malhumorada
¡ Dios! Esta si que está buena, se desnuda ante mi, me acaricia, tiene el mejor culo del mundo, me la mama, me dice que cierre los ojos que abra la boca, obedezco absolutamente hipnotizado, me mete los dedos en la boca que saben a gloria, pero noto otra cosa que no es precisamente dulce, es muy amarga y noto como sus dedos me lo van impulsando hacia dentro, trágatelo o te meto una aguja por la punta de la polla, me dice la tía, yo que pensaba que era diferente a la gorda, vaya con la mosquita muerta. Me lo trago sin rechistar, así me gusta guapo, vas a ver lo gorda que la vas a tener ahora y lo que te va a durar dura. Creo que me ha dado una viagra. La pastilla no tarda nada en hacer reacción, se me pone durísima.
Les digo que me desaten, que prometo no escaparme, que con cuatro cacho negras sería un gilipollas si lo hiciera, además donde queréis que vaya desnudo con esta polla, se miran entre ellas, asisten. Esta bien, dice la gorda, pero como intentes escaparte te la cortamos. Esto del viagra es alucinante, nos pasamos dos dias follando como locos, comiendo barritas energéticas y bebiendo zumo de soja. Al segundo día, al final del día se me desempina, ya no puedo más, necesito dormir. Pero las negras incansables me obligan a tomarme otra pastilla, yo no quiero, pero dos me inmovilizan, una me abre la boca y la otra me mete la pastilla en la boca. Estoy destrozado pero con la polla a tope otra vez. Vuelven a violarme una y otra vez, esta vez actúo como un maniquí, estirado en la cama, boca arriba, apenas sin moverme, las que se mueven son ellas desde arriba, cada vez tengo menos sensibildad, así estamos dos días más hasta que se me desempina.
Estoy hecho un asco, he perdido la sensibilidad de mi polla, y encima tengo una llaguita en la punta que me escuece un infierno. Pero a ellas les importa un "pito", me obligan a tomarme otra pastilla. Es increíble el efeto que hace, no puedo con mi alma, he adelgazado ocho kilos, se me cierran los ojos de sueño, estoy deshidratadísimo, pero la polla reacciona ante los estímulos químicos de la viagra y se pone enorme. Por tercera vez me violan continuadamente durante dos días más, la llaga me sangra pero a las negras tanto les da, el dolor es insoportable, me pegan hostias para que reaccione, pero no hay nada que hacer. Les digo que necesito dormir, descansar un poco, joder un poco de humanidad que estoy al borde la muerte, que estoy consumido. No, no, me dicen, tú no paras si no quieres que te tiremos al lago. Vale, les digo ¡Tirarme al lago, si si, tirarme al lago no pienso follar más! ¡Os lo suplico tirarme al puto lago de mierda!