sábado, 5 de febrero de 2011


Lo mejor que me ha pasado en la vida ha sido conocerte, soy la mujer más afortunada de la tierra, te acuerdas como nos conocimos, fue amor a primera vista. Tú estabas con tus amigos y yo estaba con Eva, te acuerdas, si claro que te acuerdas. Nos miramos y el corazón me dio un vuelco. Quedamos para tomar un café al día siguiente, el café se alargó tres días. No salimos de tu casa, fue precioso, te acuerdas. Al cabo de tres meses nos compramos un piso, estaba tan ilusionada, nos mudamos un día de lluvia, un día de otoño.
Un año más tarde nos casamos en la iglesia de tu pueblo. Tenía ganas de tener un hijo contigo, y me lo diste, tenía ganas que tuviera un hermanito y me lo diste. Gracias cariño te debo dos favores.
Te acuerdas de aquella noche que llegaste tarde, un poco bebido, me pegaste, me dijiste que era una inútil. Al día siguiente me pediste perdón, te perdoné, te acuerdas.
Le expliqué lo que pasó a Eva, me dijo que no me preocupara, que hablaría con él, que a veces los hombres tienen estas cosas. Y tanto que habló con él, los pillé en la cama, en mi cama. Lo quise dejar, pero me dijo que si lo hacía me mataría, como aperitivo, me pegaste una paliza con la excusa de que eva valía mil veces más que yo y que se iba a llevar a mis hijos para que los cuidara ella, por favor eso no que me moriré, haré todo lo que tu quieras.
Lo dejé todo por ti y me dediqué exclusivamente a nuestros hijos, a mi manera era feliz, te acuerdas. Solías llegar tarde a casa, a veces me pegabas pero ya sé que no lo hacías por malicia. Y lo de Eva lo fui entendiendo, en la cama ella te daba todo lo que yo no te podía dar, Eva era muy guapa, sensual e inteligente.
Todo cambió cuando te pusiste enfermo, te acuerdas, Eva encontró a otro y tus amigos de juerga dejaron de llamarte. Yo fui la única que se mantuvo a tu lado, te cuidaba las 24 horas del día y tú dejaste de pegarme por qué no tenías fuerza y de insultarme por qué no podías hablar, te acuerdas.
Es extraño, sabes, si quiero decir que es curioso cuidar de la persona que estás matando ¡Por Dios, no me mires así! Tú ya sabías que lo estaba haciendo y nunca te quejaste ¿Qué dices que quieres? ¿Agua?¿Zumo? Si cariño ahora te lo traigo.

1 comentario:

Buddy Silverton dijo...

Esto es muy sauve. Más sangre, porfavor. ¿Estas perdiendo reflejos?