viernes, 19 de marzo de 2010


Soy un niño de 11 años y me gusta ayudar a las personas que lo necesitan. Me da mucha pena ver a los discapacitados en silla de ruedas, ciegos o enfermos terminales. Mi madre me dice que hay que ser solidario con los otros, yo le pregunto que significa solidario y ella me lo explica y me parece que es una palabra muy bonita, a mi al menos me gusta...Es como ser bueno, como portarse bien.
Desde hace un tiempo los estoy ayudando, eso si, sin que nadie lo sepa, no quiero ser protagonista de nada, no quiero que me feliciten, ni que me hagan entrevistas en la tele aunque parece muy chulo, como en el club supertres. No quiero que sufran, si con lo que hago consigo que estén un poco más contentos será muy guay...
Sin ir más lejos ayer un ciego estaba esperando el metro, yo iba con mi mama, íbamos al dentista, es que tengo un diente malo. Estábamos en el andén y el pobre ciego palpaba con su bastón la división entre el suelo y la vía. Yo me solté un momento de la mano de mi mama, le dije que iba un momento al estanco de allá a ver un cuento de superman. El cuento era muy chulo pero el metro ya se acercaba, al volver pasé junto al ciego, fue todo muy rápido, nadie se dio cuenta, fue un empujoncito muy pequeñito, cayó a la vía un segundo antes de pasar el metro. Mi madre al verme me cogió de la mano muy fuerte, anda daniel vámonos no quiero que veas esto. Yo también la cogí fuerte de la amo y le pregunté que si era bueno iría al cielo.