lunes, 8 de febrero de 2010


La conocí un día de sueños adelantados. Yo acababa de salir de una crisis cla-morosa. Fue ella quien se interesó por mi, quien dio el primer paso ¡Deja de mirarme viejo verde de mierda, fóllate a tu madre si estás necesitado! Me dijo. Tanta dulzura me conmovió. No había ninguna duda, le gustaba, le gustaba mucho. Había que actuar con delicadeza y mucha ternura. Verás , le dije, si te miro es por que... es por que me recuerdas a mi mujer,no, no digas nada por favor, no lo estropees, déjame acabar, mi mujer murió en un accidente, un borracho al volante la atropelló arrastrándola 200 m por la avenida, fue terrible, sé que no lo superaré jamás.Perdóname si te has sentido incómoda, pero no podía dejar de mirarte, te pareces tanto a ella. Para darle más credibilidad al cuento chino mojo mis ojos con una técnica fabulosa que me enseñó un actor en paro que se gana la vida perdiéndola. Ella me mira, lo siento me dice, no lo sabía, no, si tu no tienes ninguna culpa, le contesto, era normal tu reacción, puedo invitarte a una sanmiguel. Si puedes. La tengo en el bote.
Me cuenta que tenía un novio inglés que la dejó por una vieja rica. Y que se enteró por medio de no sé quien que la vieja acababa de estrenar dentadura postiza cuando se la chupaba en los probadores de una pequeña tienda de trajes espaciales. Se ve que la vieja también tenía parkinson, en fin, fue una tragedia. Las malas lenguas dicen que una dependienta encontró al cabo de unos días el...el trozo de carne bajo una estantería y que lo vendió a una casa de subastas de estas tan famosas y que ésta a su vez lo subastó a un excéntrico coleccionista. Pero me dijo que esta última información aún no la había contrastado. Vaya le dije, nos une la desgracia.

Le pregunté si quería ir a su casa, que la mía estaba en reformas.
Si me dijo. Lo que no sabía es que su madre vivía con ella. Hola mamá te presento a Julio, mucho gusto le digo. La madre me mira con cara de estudio profundo y acto seguido me toca los “güevos”. No está mal dotado dice la madre. Me quedo estupefacto, no entiendo nada, la madre lleva dentadura postiza. Al cabo de nada aparece la hija con un hacha. Intento saber que es lo que está pasando. Si es verdad que tuve un novio inglés me dice, pero no todo lo que te he contado es cierto, casi, casi, pero con algunas variaciones. Resulta que pillé a mi madre con mi novio inglés, mi madre de la sorpresa apretó su dentadura postiza y...bueno ya te lo puedes imaginar, no tuvimos más remedio que rematarlo. Lo de la casa de subasta y el excéntrico es cierto, por eso estás aquí no sabes lo bien que paga la casa de subastas por una buena polla. No te preocupes, no vas a sufrir te lo prometo, confía en mi. Bato el récord de los 10m corriendo hasta la puerta, está cerrada, se acercan, están como locas, están como una tapia, ya casi me tienen, pero en un reflejo inesperado, ordenado por alguna neurona más habil que yo salto sobre ellas batiendo el récord mundial de salto de altura, corro hasta la ventana, suspiro, me meo de miedo, abro la ventana, miro, olvidaba que es un tercero, la madre está apunto de morderme, el hacha me roza un moflete. Salto, hago una acrobacia hasta el segundo. Unos viejecitos me dan la bienvenida preguntándome si soy el antenista, les digo que si, que soy lo contrario de un tenista, disculpen salgo por su puerta, bajo las escaleras volando. Corro y corro hasta respirar todo el aire del mundo. Cuando ya no puedo más descanso y después vuelvo a casa, bajo el puente que está en obras.
Al cabo de unos días llega la policía a casa, es usted Julio Mendoza Aguirregoitia, si digo, soy yo. Del coche de policía sale una chica joven, es la chica del hacha, el poli le pregunta si éste el tío que ha matado a su madre, ella dice que si, que no tiene la menor duda.­

1 comentario:

Buddy Silverton dijo...

El desarrollo del cuento esta en su línea. (Debería añadir: ¿Qué línea? Ya que usted no está sujeto por límites)
Buen final.

Besos