sábado, 11 de diciembre de 2010


Me he apuntado a un taller de tango. Le digo a la profe que no tengo ni idea pero que lo daré todo por no pisarle los pies. Como no podía ser de otra forma el primer día fue un desastre, me tocó de pareja una matemática, le dejé los pies como dos folios, pero ella se lo tomó con humor, me invitó a su casa, cenamos y luego me clavó un cuchillo, me dijo que lo sentía pero que era una sicópata y que por tanto no tenía empatía.

Entonces se me ocurrió una genial idea (como ya es habitual en mi), le dije de hacer un trato, ella se extrañó (estaba apunto de clavarme el cuchillo por segunda vez), mira si consigo que tengas empatía me perdonas la vida, si no, dejo que me mates del todo. Le gustó la idea, me curó la herida que por suerte era superficial, dormimos juntos abrazados dulcemente, y por la mañana, después de un copioso desayuno le dije que me acompañara a un sitio, ellas sin rechistar se vistió le dio de comer al gato y salimos hacia el hospital.

Por el camino le hago un breve resumen de lo que va a ver, verás mi padre se muere de un cáncer terminal quiero que lo conozcas. Llegamos al hospital, subimos a la planta de cuidados paliativos, habitación 508. Mi padre está solo. Hola papá como estás, mira traígo una amiga que quiero que conozcas. Mi padre la mira y mientras lo hace se le humedecen los ojos, ven aquí hija ven y dame un beso, creía que me iba a morir sin ver a mi hijo enamorado por primera vez. Dime hija tú lo quieres, ella asiste y le dice que si que mucho aunque estoy un poco loco. La miro y le agradezco el detalle. Nos quedamos un rato hablando los tres cogidos de la mano.

Al cabo de un rato salimos del hospital y lo primero que ella me dice es que no ha sentido nada, que todo ha sido un papel para que mi padre se sienta bien, yo no digo nada pero sonrío en mis adentros. Ven, ahora iremos a otro sitio. Le hago un breve resumen de lo que va a ver, verás mi madre murió hace unos meses cuando mi padre ya estaba enfermo, pero no quería que mi padre se enterara, así que no dije nada a nadie de la muerte de mi madre y aún está en su cama. Ella me mira alucinada, éstás chiflado me dice, no más que tú le digo y le pregunto a cuanta gente te has cargado, ella duda un momento, no sé me dice treinta, treinta y cinco. Entonces no me juzgues le digo. Llegamos a casa de mi madre, huele muy mal, mira te presento a mi madre. El cuarto donde descansa mi madre está llena de gusanos y moscas.

Me pregunta si mi padre no está extrañado por qué mi madre no lo visita, si, si que lo visita, bueno no exactamente, la visita una doble que se hace pasar por mi madre. Tío tú no estás bien me dice. Vaya veo que empatizas con la situación le digo.

sábado, 16 de octubre de 2010


Sabes que me consuela limpiar tú lápida de gusanos
los gusanos que te llevan dentro como yo
te pongo unas flores que he encontrado haciendo una excursión
no pongas esa cara
ahora me he aficionado a las excursiones sobre la vía del tren
tranquila soy tan cobarde que siempre vuelvo a casa

sabes otra cosa
por fin te he hecho caso y me dedico a lo que más me gusta
a beber sin parar
tenía que haberlo hecho desde el primer día que te fuiste
sólo soy infeliz cuando estoy sereno
pero no te inquietes es un ratito al día
ya ves hoy es día de confesiones
tú que me decías que me lo guardaba todo para mi
ahora te lo cuento todo
así cuando nos volvamos a ver no tengas que bombardearme a preguntas

bueno espero que te gusten las flores
ahora tengo que dejarte
que tengo un paciente
te acuerdas de aquel comprador compulsivo
que su mujer lo dejó por una domadora de leones
pues ese
adiós guapa te quiero

viernes, 17 de septiembre de 2010


Desde hacía algún tiempo que me propuse un objetivo, buscar uno de los oficios más repugnantes del mundo. Tuve suerte por qué di con él. De viaje a Zaragoza paré en un área de servicio, fui al lavabo y allí estaba el anuncio, sobre el mismísimo váter, "Se busca persona para limpiar los retretes, abstenerse escritores fracasados". Obviamente la última parte no la tuve en cuenta y me puse manos a la obra.
No hizo falta currículum, le expliqué a la encargada que por favor no fuera machista y le diera el trabajo a una chica. Que cumpliría con los objetivos de la empresa con total entusiasmo.
Al día siguiente ya estaba trabajando doce horas diarias limpiando la mierda de los demás, me sentía lleno, realizado. Enseguida me gané el respeto de los compañeros de trabajo (camareros, cocineros, gasolineros, etc). Los lavabos nunca estaban sucios, brillaban, daba gusto cagar y mear.

La voz corrió por toda la autopista, los camioneros, comerciales, en definitiva los asiduos a esa autopista tomaron por costumbre detenerse en esta área de servicio, sólo para cagar, mear, lavarse las manos, echar un polvo con alguna puta de la zona, valía la pena, daba gusto. Y ya de paso, echaban gasolina y comían alguna cosa en el restaurante. Por eso el jefe, si el jefe, no el encargado, me llamó un día a su despacho para decirme que me subía el sueldo, que daba gusto tener gente tan implicada, yo le dije que no hacía falta, que yo disfrutaba limpiando la mierda incrustada en el interior del retrete, que no hacía falta, pero él insistió. Ahora cobro 750 euros limpios, 80 más que antes ¡Eh qué es fantástico! Haces el oficio que te gusta y encima te lo valoran, que más quiero...

Y encima hice buenos amigos, eran habituales del lavabo, que no del área del servicio, maricones que se pasan el día meando y que tienen como prioridad la polla del vecino. Son buena gente un poco enfermos de acuerdo, pero no hacen daño a nadie. Son personas introspectivas, reflexivas, con sus propias teorías sobre la existencia humana. Por poner un ejemplo, Pedro (para preservar su identidad se trata de un nombre ficticio) tiene una muy interesante teoría sobre las pollas y la potencia de la orina. Me cuenta que un tío con una meada fuerte y abundante es un tipo sano con una buena próstata, yo le digo que igual hace cinco horas que se está aguantando el pis, pero Pedro un tío con argumentos para todo me convence, mira Federico (mi nombre es ficticio para preservar mi identidad) si tuviera una mala próstata haría una orina lenta, con intermitencias, señal que su próstata está tocada, y quien se cuida no suele tener problemas ni de próstata ni de salud, se aguante la orina una o siete horas.

Pero la cosa no acaba aquí, no que va, prosigue contándome que el tipo que se coge la polla con toda su mano, con su puño con energía, se trata de alguien seguro de si mismo, que sabe controlar hasta la última gota. En cambio el tío que se la coge con los deditos es inseguro, no controla nada, quiere acabar rápido. Son las señales que nos describen la personalidad de cada uno.

No sé, yo escucho, ya digo, son teorías extrañas de personajes que viven al margen del resto, seguramente son los personajes que necesito para mis historias, tan reales como yo mismo. Me voy a limpiar.

sábado, 22 de mayo de 2010

He ido a verla otra vez, no dice nada, mira el techo y a veces sonríe. Le explico cosas, lo que he hecho durante la semana, de como de grande está el pequeño que no para de preguntar por su mama.
Le cojo de la mano esperando que su mano apriete la mía, pero no lo hace. Le beso la frente que sabe a hospital, le acaricio las cicatrices mientras ella me señala el techo y se pone nerviosa, tranquila le digo no pasa nada, todo está bien, pero no es suficiente, empieza a gritar a moverse compulsivamente, se vuelve loca, los celadores reaccionan enseguida, una enfermera consigue ponerle la camisa de fuerza, está ida ¡Dios mío! Qué te ha pasado, como has llegado hasta aquí, no lo entiendo, estabas bien, eras feliz. Y un día te fuiste para siempre, era un domingo, te despertaste y ya no dejaste de mirar el techo...

El médico me consuela, estás bien me pregunta, estoy hecho una mierda, no puedo más, no entiendo nada le digo, él no sabe darme ninguna explicación, la ciencia no la tiene, me dice lo de siempre, la mente de vez en cuando tiene estas cosas. Al cabo de un rato se queda tranquila, me siento a su lado, le digo que la quiero, que la necesito, que la necesitamos joder, que no podemos estar sin ella ¡Ponte bien por lo que más quieras!
Los amigos quieren prepararte una fiesta sorpresa para tu cumpleaños, no sé si es buena idea. Te acuerdas de peter, si el escocés, se ha enrollado con un tío veinte años más grande que él, Elena, tú amiga del alma espera gemelos, quien lo iba a decir, ella tan liberal y tan moderna, ya la ves con dos críos y los que vienen, está hecha una madraza.

Suspiro, callo, una enferma se acerca y me acaricia la cabeza, miro a la enfermera y le digo a la enfermera con gestos que no pasa nada que no me molesta. Hacía meses que nadie me acariciaba.

jueves, 15 de abril de 2010



te quiero
pero no sé como decirte
que te dejo
creo que no soy capaz

te quiero tanto
que no quiero tenerte
para envejecer en tus bolsillos
para que veas mis delirios

te quiero
pero no quiero que grites por mi
no quiero que te duermas en el sofá esperándome
sabes que no vendré
que estaré muriéndome poco a poco
que estaré riéndome con "bukoski"

te quiero obsesivamente
por eso recorro la estrecha faringe de las putas
por eso me corro sobre la mirada peluda de un culo

si te quiero lo sabes bien
te lo digo cuando no lo oyes
te lo digo ahora que no me lees


mientras más beba menos duraré
y tu sufrimiento será más corto
sé práctica y cómprame todas las botellas del súper
hazlo por ti
no lo hagas por mi
que yo estaré riéndome con "bukoski"
te quiero

viernes, 19 de marzo de 2010


Soy un niño de 11 años y me gusta ayudar a las personas que lo necesitan. Me da mucha pena ver a los discapacitados en silla de ruedas, ciegos o enfermos terminales. Mi madre me dice que hay que ser solidario con los otros, yo le pregunto que significa solidario y ella me lo explica y me parece que es una palabra muy bonita, a mi al menos me gusta...Es como ser bueno, como portarse bien.
Desde hace un tiempo los estoy ayudando, eso si, sin que nadie lo sepa, no quiero ser protagonista de nada, no quiero que me feliciten, ni que me hagan entrevistas en la tele aunque parece muy chulo, como en el club supertres. No quiero que sufran, si con lo que hago consigo que estén un poco más contentos será muy guay...
Sin ir más lejos ayer un ciego estaba esperando el metro, yo iba con mi mama, íbamos al dentista, es que tengo un diente malo. Estábamos en el andén y el pobre ciego palpaba con su bastón la división entre el suelo y la vía. Yo me solté un momento de la mano de mi mama, le dije que iba un momento al estanco de allá a ver un cuento de superman. El cuento era muy chulo pero el metro ya se acercaba, al volver pasé junto al ciego, fue todo muy rápido, nadie se dio cuenta, fue un empujoncito muy pequeñito, cayó a la vía un segundo antes de pasar el metro. Mi madre al verme me cogió de la mano muy fuerte, anda daniel vámonos no quiero que veas esto. Yo también la cogí fuerte de la amo y le pregunté que si era bueno iría al cielo.

viernes, 26 de febrero de 2010


Me han metido en la cárcel por comer y acariciar muertos, todas las noches iba al tanatorio o al cementerio y el vigilante, a cambio de una suma considerable de bonos del estado, me indicaba muy amablemente quien era el último en llegar. Me he encontrado de todo, por ejemplo recuerdo un muerto que murió luego de ser enterrado, sus uñas estaban clavadas en la madera del ataúd, sus rostro era un cuento de allan poe, recuerdo especialmente sus ojos empanados y húmedos por el dolor e impotencia, la verdad, me dio mucha lástima pero cuando tienes hambre te comes lo que sea. Lo mejor de todo es que aún estaba caliente. Por si acaso juro que comprobé la constantes vitales, los reflejos, el color de la piel, el iris. Hasta le hice cosquillas y le toqué el pito, pero nada de nada.
En otra ocasión, en una noche de mucho frío y de mala leche por mi gatillazo con una mujer con lengua de poesía, fui a consolarme al tanatorio, que iba hacer, aquella noche estaba jodido. La chica, me explicaba el guarda, había fallecido en un accidente de circo, según parece el trapecista que tenía que sujetarla se despistó un segundo mirando el perfil de la luna. El guarda se quedó un instante callado, pensativo, a continuación me preguntó que forma tenía la luna de perfil. Yo no dudé, estaba claro, era obvio, la luna de perfil tiene forma de media luna, le dije. El guarda se alejó repitiendo sin cesar mi respuesta.
El guarda tenía razón, la chica era guapísima, lástima que estaba deformada por las lesiones traumatológicas, una rodilla la tenía al revés, la cadera estaba donde antes el ombligo, el ombligo no supe encontrarlo. En fin que me puse manos a la obra. Fue maravilloso. La verdad es que ella se portó muy bien, no se quejó, confieso que tuve que sacarla de la caja para poder hacerle el helicóptero. El único pero es que después cuando la volví a su sitio no quedó exactamente igual, me refiero que el culo y las tetas estaban a la vista, es decir en la mismo plano. Espero que los familiares con la excusa de la emoción no se dieran cuenta del cambio de postura. Por si acaso, el guarda por más bonos del estado explicaría que el cambio de postura se debía a un problema con el rigor mortis. Eso si, la noche fue redonda por que justo salir del tanatorio me llamó la mujer del gatillazo, quería darme otra oportunidad. Estuvimos mamando poesía hasta las tantas.
Desde que estoy en la cárcel mi vida ha dado un vuelco de un par de grados. Quien me iba a decir a mi que lo que me llevó aquí me acabaría dando un reconocimento social, y sobre todo, sería de gran ayuda a los funcionarios y presos. En poco tiempo me gané el reconocimiento de todo la comunidad. Cuando los funcionarios tenían algún problemilla, que nadie es perfecto, que a veces a uno se le va la mano más de lo que toca, pues nada, venían a buscarme y yo hacía lo que más me gusta. También los presos me tenían a su disposición. Hay que entenderlo, aquí la vida es muy dura, y un preso puede tener un mal día y lo mejor es desahogarse con el más débil.
Es la primera vez en mi vida que soy respetado y admirado y me hace mucha ilusión. Además me he hecho muy católico y muy amigo del cura de aquí, como dicen los católicos toda la carne es igual ante Dios.

lunes, 8 de febrero de 2010


La conocí un día de sueños adelantados. Yo acababa de salir de una crisis cla-morosa. Fue ella quien se interesó por mi, quien dio el primer paso ¡Deja de mirarme viejo verde de mierda, fóllate a tu madre si estás necesitado! Me dijo. Tanta dulzura me conmovió. No había ninguna duda, le gustaba, le gustaba mucho. Había que actuar con delicadeza y mucha ternura. Verás , le dije, si te miro es por que... es por que me recuerdas a mi mujer,no, no digas nada por favor, no lo estropees, déjame acabar, mi mujer murió en un accidente, un borracho al volante la atropelló arrastrándola 200 m por la avenida, fue terrible, sé que no lo superaré jamás.Perdóname si te has sentido incómoda, pero no podía dejar de mirarte, te pareces tanto a ella. Para darle más credibilidad al cuento chino mojo mis ojos con una técnica fabulosa que me enseñó un actor en paro que se gana la vida perdiéndola. Ella me mira, lo siento me dice, no lo sabía, no, si tu no tienes ninguna culpa, le contesto, era normal tu reacción, puedo invitarte a una sanmiguel. Si puedes. La tengo en el bote.
Me cuenta que tenía un novio inglés que la dejó por una vieja rica. Y que se enteró por medio de no sé quien que la vieja acababa de estrenar dentadura postiza cuando se la chupaba en los probadores de una pequeña tienda de trajes espaciales. Se ve que la vieja también tenía parkinson, en fin, fue una tragedia. Las malas lenguas dicen que una dependienta encontró al cabo de unos días el...el trozo de carne bajo una estantería y que lo vendió a una casa de subastas de estas tan famosas y que ésta a su vez lo subastó a un excéntrico coleccionista. Pero me dijo que esta última información aún no la había contrastado. Vaya le dije, nos une la desgracia.

Le pregunté si quería ir a su casa, que la mía estaba en reformas.
Si me dijo. Lo que no sabía es que su madre vivía con ella. Hola mamá te presento a Julio, mucho gusto le digo. La madre me mira con cara de estudio profundo y acto seguido me toca los “güevos”. No está mal dotado dice la madre. Me quedo estupefacto, no entiendo nada, la madre lleva dentadura postiza. Al cabo de nada aparece la hija con un hacha. Intento saber que es lo que está pasando. Si es verdad que tuve un novio inglés me dice, pero no todo lo que te he contado es cierto, casi, casi, pero con algunas variaciones. Resulta que pillé a mi madre con mi novio inglés, mi madre de la sorpresa apretó su dentadura postiza y...bueno ya te lo puedes imaginar, no tuvimos más remedio que rematarlo. Lo de la casa de subasta y el excéntrico es cierto, por eso estás aquí no sabes lo bien que paga la casa de subastas por una buena polla. No te preocupes, no vas a sufrir te lo prometo, confía en mi. Bato el récord de los 10m corriendo hasta la puerta, está cerrada, se acercan, están como locas, están como una tapia, ya casi me tienen, pero en un reflejo inesperado, ordenado por alguna neurona más habil que yo salto sobre ellas batiendo el récord mundial de salto de altura, corro hasta la ventana, suspiro, me meo de miedo, abro la ventana, miro, olvidaba que es un tercero, la madre está apunto de morderme, el hacha me roza un moflete. Salto, hago una acrobacia hasta el segundo. Unos viejecitos me dan la bienvenida preguntándome si soy el antenista, les digo que si, que soy lo contrario de un tenista, disculpen salgo por su puerta, bajo las escaleras volando. Corro y corro hasta respirar todo el aire del mundo. Cuando ya no puedo más descanso y después vuelvo a casa, bajo el puente que está en obras.
Al cabo de unos días llega la policía a casa, es usted Julio Mendoza Aguirregoitia, si digo, soy yo. Del coche de policía sale una chica joven, es la chica del hacha, el poli le pregunta si éste el tío que ha matado a su madre, ella dice que si, que no tiene la menor duda.­

sábado, 23 de enero de 2010



Suelo ir a misa un par de veces a la semana, cosa que aprovecho para masturbarme. Suelo sentarme detrás, al lado de una virgen dedicada a los astronautas. No llevo calzoncillos para facilitar la metamorfosis empírica del órgano afectado.
Si soy sincero, que no lo soy, no me preocupa que alguna viejecita me descubra, hay una que siempre se sienta a mi lado, creo que sabe muy bien lo que hago.
Y así fue, un día una misa del gallo se arrastró sigilosamente por el banco hasta rozarme los muslos. En ningún momento me miró, ella seguía repitiendo y exclamando las oraciones del pastor, mientras su mano se deslizaba por mi polla ¡Dios santo que arte! Tras esa mano arrugada que calculo que tendría unos setenta años había una sensibilidad y delicadeza extrema, se notaba que sabía lo que hacía. Yo intenté ser prudente, no excederme en mis pretensiones, pero no pude, lo juro, luché contra aire y agua salda, lo siento, lo siento. La cogí por la cadera, le subí la la fada de -lana- (en inglés wool ¡Qué coño importa éste dato! simplemente me gusta como suena "wool"). Le quité la faja, le rompí las bragas, quitárselas era muy complicado, no me la imagino de pie sobre el banco con la falda subida y unas manos recorriendo sus arqueadas piernas. Y la puse sobre mi de espaldas, así ella no perdía en ningún momento la perspectiva del pastor ¡Cómo se movía! Menuda bestia, se la metía al fondo, lentamente, con sus manos agarradas al respaldo del banco delantero. Sus gemidos eran rezos, suplicios.
Lo reconozco, no duré mucho, estaba muy excitado, hay que comprenderlo, no estoy acostumbrado a estas emociones, pero le prometí que con la rutina la escena se alargaría toda la misa, ella me observó incrédula, como diciendo, si todos decís lo mismo, pero luego pim pam.
Pero por una vez no mentí, cada martes y jueves nos encontrábamos en la misa de las 20 h. Costó aguantar la media hora de la misa, pero con ritmo y voluntad lo conseguí.
Fuimos felices un tiempo, hasta que en una misa del gallo, la tercera que hacíamos juntos (era la única misa en la que nos liberábamos del horario establecido) me dijo que estaba embarazada.
No puede ser le dije ¡Como es posible si hace un montón de años que no ovulas! Entonces me contó la verdad. Mira cariño, me decía, no tengo setenta y tantos años, no, tengo treinta, lo que pasa, y te cuento, soy un experimento científico, me crearon a partir de células embrionarias, lo que pasó es que el idiota del cietífico chino se equivocó y en vez de ponerme la piel de una atractiva mujer de treinta y pocos me puso la carcasa que estás viendo¡Te lo juro amor! Por dentro tengo treinta.
Me hundí, para olvidar me alisté a la nasa, di varias vueltas a la galaxia, incluso pasé un tiempo en Andrómeda, pero allí la cerveza era tan mala que decidí volver. Un domingo por la mañana, me acuerdo perfectamente, mientras desayunaba con un transexual que conocí en el entierro de un enemigo común, tuve un ataque paternal, necesitaba conocer a mi hijo, recorrí toda la ciudad, todas las instituciones, todas las misas, pero nada de nada, hasta que un día, en un pequeño parque del centro los vi, a mi hijo, al chino y a ella, se les veía tan felices que fui incapaz de interrumpirlos.