martes, 18 de noviembre de 2008


Tengo un submarino volador
se alimenta con de tres gotas de jazz
y es capaz de volar de un instante
a un lamento
y de un lamento
a las piernas más largas de este mundo

soy marinero de chupitos botánicos
y cuando aterrizo en la barra de un bar
atraco en el jardín de una negra californiana
que me recita la constitución americana
yo hago lo que puedo
es decir
dibujarle asteroides asimétricos
indagar sus nalgas contra la pared
expandirle la vía láctea
hasta que ya no puedo más
y me muera de sueño al revés

tengo un submarino volador
con una negra que toca el saxo
una negra con alas de ángel
que me absorbe en un santiamén
como un agujero negro

yo me dejo
que remedio
soy humano
como mi submarino volador

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