domingo, 12 de octubre de 2008


No tengo remedio
me juego todo el sueldo de un mes por un par de tetas
Intento que sean nórdicas
me gustan muy blancas y con pecas
cuando juego con ellas
cierro los ojos
mientras mis labios se deslizan muy abajo
casi hasta el fin del mundo
casi hasta el fin del meteorito

Es el momento de dejar salir mi lengua
siempre escondida tras los esmaltes pulidos de cientos de bares
y toma la iniciativa
se vuelve como loca
corretea de un lado a otro frena acelera para
respira tropieza y gime hasta la saciedad
ella blanca como la nata de pastel
en un giro inesperado
pero intuido
sube a mi y seduce un gesto impenetrable

Evito la frustración
refugiándome en sus nalgas
que suben y bajan hirviendo en mi piel
me araña los hombros
una gota de felicidad
tengo los músculos paralizados
el pulso en andrómeda
me tiemblan los recuerdos
sus pupilas dilatadas
el acelerador de partículas es insignificante a su lado
me hace cosquillas en el hipotálamo
sus caderas estrechas son toda mi vida la siento tanto que no soy nada más que ella

Llega el momento de volar
de darme un respiro
extiendo las manos, cierro los ojos
tengo los pelos de punta
Intercambiamos sudores
me como su aliento
la luz de su meteorito su boca

Pero todo llega a su fin
la desinflo
le paso un trapo
descubro un poro por donde pierde aire
la guardo en la caja y la llevo a la tienda a ver si me la descambian

1 comentario:

letras de arena dijo...

Bárbaro¡, te superas a tí mismo, el texto te lleva de un tirón hasta el final que es perfecto.
Felicidades.
Un abrazo,
M.J.