domingo, 14 de septiembre de 2008


Hay que follarse a muchas mujeres para ser un buen escritor
por eso soy tan mediocre
si al menos follase poco pero bien
pero ni eso
tengo un amigo
que escribe como nadie
que se folla todos los días a su mujer
a la mía
al inspector de hacienda que le puso la multa
al otro inspector de hacienda que se la retiró
a su editora que le dice que si a todo
a la pareja de su hermana
que una vez dijo que nunca se acostaría con un tío
y que ahora se traga sus palabras de 18 cm
a la juez que lo metió en la cárcel
por leerle el padre nuestro a una menor
que por cierto
acabará siendo una gran escritora

Hoy he visto al médico del pito
me ha dicho lo de siempre
que no hay manera de ponerla dura
y mira que se esfuerza
hasta la enfermera colabora
hasta los otros pacientes colaboran
incluso el cura del hospital
ha puesto su granito de arena
que tío más solidario
ha sido el que más lo ha intentado
y después dicen de los curas

estoy tan deprimido
que me ducho con alcohol
y cuando la noche se raya de mentiras
le recito la tabla de multiplicar
al mecánico de la cabeza
que tan amablemente me ha recibido
si no me puedo ganar la vida
ni como escritor
ni como amante
quizá tenga más suerte como loco

martes, 2 de septiembre de 2008

He vendido a mi suegra, no es que fuera una mala mujer, la que era mala requetemala era su hija, es decir mi ex. No había forma de sacármela de encima. Lo había intentado todo, presentarle a los tíos más guapos del barrio, presentarle un justificante médico de mi impotencia, follarme a todas sus amigas, incluida a P. que es la tía más fea que he visto en mi vida, arruinar a su padre en un negocio de insecticidas para osos de peluche. A tal extremo llegué, que monté una granja de sicópatas especializados en novias insoportables pero nada de nada, solo me gané una felicitación de homicidios por haber extinguido una especie muy peligrosa.

Menos mal que tengo un amigo muy sabio y culto que estudió química en un laboratorio de colombia, luego se vino aquí y se montó su propio negocio, le va la mar de bien. Pues me dio una idea genial. -Oye por qué no te vendes a tu suegra, tengo unos socios que necesitan experimentar nuevos medicamentos contra la monotonía-. ¡Si señor! Me abrió los ojos. Y eso hice, les vendí a la suegra y de regalo a la ex (por qué mi ex no hace otra que idolatrar a su madre y allá donde vaya la mami va ella).

El único problema de todo esto es que mi amigo no era tan amigo como yo creía, me refiero a que éste tipo de amigos siempre te acaban por pedir algo a cambio. Un día cuando el sol estaba apunto de perderse de vista sonó el teléfono, era él. -Tienes que hacerme un gran favor, no confío en nadie más- Me dijo. No pude negarme y le hice el favor de hacerme pasar por él muerto, me prometió que sólo estaría fiambre un par de días, pero la cosa se alargó y llevo treinta años bajo tierra, empiezo a pensar que me ha tomado el pelo.