miércoles, 30 de abril de 2008



Supe al final de mi juventud que la luna es siempre la misma, que no había una luna por cada noche, aunque cada día mostrara una expresión distinta. Incluso había días que ni se asomaba y yo pensaba que estaba de mal humor, o que, simplemente, tenía otras cosas mejores que hacer que lucirse desnuda ante nosotros. Lo que si me cuesta de asimilar es la perversión de unos cuantos, si, me refiero a esos individuos que con sus telescopios no hacen más que espiarla. ¡Pervertidos, voyeurs!. Son capaces de pasarse noches enteras buscándole las caderas que ellos denominan valles, las tetas que ellos denominan montañas, los orificios naturales que todos tenemos que ellos denominan cráteres. Pero con qué no hay suficiente y la perverción llega a límites insospechados, en el año 69 (quiero remarcar el año, ¿no les parece el colmo de la indecencia?) varios individuos fueron a molestarla.

Llegaron sin pedir permiso, le cortaron varios trocitos de piel, le robaron algunos "lunares", que por cierto, quien no tiene lunares, imaginaos que dos tipos disfrazados de astronautas vienen dando saltos y entran en su casa y “ala” te desnudan, te sacan un cortauñas que utilizan para arrancarte los lunares, y de paso, (para aprovechar el viaje) te pillan un trozo de piel, y además, te dejan unos diminutos artilugios enganchados como garrapatas en la epidermis para que ellos te puedan analizar desde su casa. Es detestable ¿verdad?.

Pero la luna es toda una señora, digna y orgullosa y aguanta el tipo con una compostura que ya muchos y muchas quisieran. Y calla actuando sutilmente, sin hacer apenas ruido. Me refiero a su gravedad que succiona los mares y las mentes enajenadas, por que es sabido que los días de luna llena aumentan los crímenes, los suicidios, las pasiones compulsivas. Sin hablar de la luz que le apropia al sol, menudo poder que es capaz de robarle la luz al sol e iluminar nuestras penas.

Para venerarla y pedirle perdón he creado una asociación sin ánimo de lucro llamada “Lunáticos Anónimos”. Que ella vea que hay gente en este mundo que la respeta y la defiende.No os voy a aburrir demasiado con la normativa de la asociación, ni con todas las iniciativas que ya hemos emprendido, excepto con una que me parece auténticamente visionaria. Mencionar de paso que la idea ha sido mía como casi todas, no es que los demás miembros de la secta digo de la asociación no tengan buenas ideas, pero es que las mías son mejores, y claro, yo, como presidente de la misma soy quien decido. Pero dejémonos de sermones baratos y hablemos de la idea. Pues es muy sencilla, tan elemental que solo a un tipo como yo se le podía ocurrir, diseñar una papelera para la luna y posteriormente diseñar una gran nave para llevar las papeleras a la luna. Qué, que les parece ¿Buena verdad? De aquí a pocos años la tierra estará echa una mierda, hay que buscar alternativas, y la primera será la Luna. Para cuando eso pase la luna estará preparada para recibirlos con papeleras y contenedores en cada rincón, que tengan clarísimo desde el primer momento que hay que mantener limpio el satélite ¿satélite he dicho? Disculpad, rectifico quería decir la bella luna. Satélite es una palabra despectiva para un planeta, es como llamar exclavo a tu vecino ¿Tan importantes somos que es nuestro satélite? Dios que egocentridad la nuestra, por qué no podemos ser nosotros el satélite. Uy, otra vez pido perdón, he cambiado de tema a la velocidad de la luz.

Lo dicho si tu tienes la mala o buena suerte de ser uno de los elegidos para ir a mi Luna no te sorprendas cuando veas las papeleras y piensa que fue una idea genial de alguien que amaba con locura a esa misteriosa dama blanca.

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